Los especialistas recomiendan aprender un segundo idioma en edades tempranas debido a todos los beneficios que este proceso supone.
Pero…¿Por qué desde pequeños?
Los niños son como esponjas, aprenderán el segundo idioma sin grandes esfuerzos e interiorizándolo de forma natural.
El bilingüismo mejora la atención y ejercita la memoria. Según el Doctor Manuel Pedrosa «Durante los 4 primeros años de vida es cuando se genera más conexiones neuronales. Este periodo, en el que se forma el cerebro del niño, es perfecto para alimentarlo con información y con estímulos lingüísticos».
En esta línea, estudios científicos del siglo XXI indican que el bilingüismo convierte a sus participantes en personas más inteligentes.
El proceso de aprendizaje de una segunda lengua ha de ser el mismo que en la primera.Primero se debe escuchar para ir aprendiendo poco a poco para posteriormente hablar y, por último, leer y escribir.
En ILI creemos que es muy importante la motivación -un niño motivado aprende mucho más-. Es importante que el alumno esté contento, con ganas de aprender más. Por ello, es importante la utilización de una metodología adecuada y motivadora donde el niño sea partícipe y esté continuamente colaborando de forma activa. De este manera, si se logra un aprendizaje incidental se logrará el éxito.
Por lo que, en resumen, cuanto antes se comience con el aprendizaje de un idioma mucho mejor. De hecho, existe la creencia de que el analfabeto del futuro será quien no maneje la tecnología y no hable una segunda lengua.

